Me sigo preguntando cómo pasó, en qué minuto… Perdí el control. Mi mente deambula en los momentos que hemos pasado. Se repiten una y otra vez. Sé que está mal. Sé que debería parar. Sé que no es lo correcto… Pero no puedo alejarme. No puedo detener todo esto por más que lo desee. Me siento preparada para decir “basta”, totalmente dispuesta a dejarte de una vez… Pero te veo, con esa sonrisa tan linda, siendo simplemente tú y me dejo caer en tus brazos, sin importar nada más. Dudo arrepentirme de esto alguna vez, de nuestra extraña “relación”, jamás lo haría… Cómo podría si es lo más genial que me ha pasado en mucho tiempo. Pasaste a ser una de las personas más importantes en mi vida, y eso no se consigue fácilmente. Contigo puedo ser yo, sin fingir, sin tener que cambiar algo, me aceptas así… Y no puedo estar más feliz de tenerte en mi vida.